Algunos criterios frente al paro estudiantil

Publicado por Pablo Palet. Guardado en: DGA | 1 de Junio de 2006

Como todos ustedes saben, los estudiantes secundarios han logrado remecer nuestra sociedad con sus movilizaciones en pro de mejoras sustantivas en la calidad y equidad de la educación. Nadie ha quedado indiferente y tampoco nosotros. Como Universidad nos incumbe en al menos tres aspectos sustantivos:
· Somos una institución formadora de profesores. Tenemos vínculos muy estrechos con el sistema escolar, y nos importa la forma en que este se configura.
· Dado que por ahora nuestros programas son fundamentalmente de pregrado, la inmensa mayoría de nuestros estudiantes llegan a nuestras aulas desde la Educación Secundaria. Nos preocupa enormemente entonces la calidad de la formación que reciben, más aun si un porcentaje muy significativo de quienes se matriculan en la UCTemuco proviene del sector municipal.
· La LOCE está al centro del debate y su articulado se refiere muy significativamente al sistema de educación superior. Su modificación es para nosotros una oportunidad para que también el nivel educativo en el que nos desarrollamos tenga importantes mejoras en equidad y calidad.
Nuestros estudiantes, Federación y Centros de alumnos de varias carreras, se han plegado a las movilizaciones mediante un paro de actividades. Ya he manifestado mi desacuerdo con dicha forma de movilización, sin embargo valoro el esfuerzo de utilizar estrategias más inclusivas y no excluyentes como sí lo es la ocupación de edificios o campus. ¿Qué hacer entonces en una situación en que compartimos algunos de los motivos pero no las formas? Expongo a continuación, la opinión de esta Dirección General:
· El paro es de los estudiantes y no de los académicos; las decisiones que tomen los estudiantes al respecto no son vinculantes para nosotros los académicos.
· Cada docente debe cumplir con su obligación de concurrir a clases, evaluando en el momento si es posible realizar o suspender la clase o actividad programada.
· El paro, según lo expresado por los dirigentes, es de carácter “reflexivo”. De tal modo, y en el entendido de que estamos frente a una situación de carácter nacional de la cual no debemos mantenernos ajenos, les invito a conversar con los y las estudiantes sobre sus demandas, y a analizar las implicancias que este movimiento tiene en el desarrollo del país.
· En la eventualidad que la clase no pueda realizarse, los contenidos programados para esa sesión no se deberán dar por pasados. Al retomarse la normalidad dichos contenidos deberán incluirse en lo que reste de la programación de clases.
· Comprendo que hay situaciones particulares propias de cada unidad o curso. Frente a ello los invito a buscar soluciones, en el marco de lo antes expresado, con el Secretario Académico de su unidad y considerando la opinión de sus estudiantes.

PABLO PALET ARANEDA

DIRECTOR GENERAL ACADÉMICO

3 Comentarios en “Algunos criterios frente al paro estudiantil”

Gravatar de Jorge Canales

Jorge Canales
1 de Junio de 2006 a las 8:29 pm    

Si bien estoy de acuerdo que el paro estudiantil es de nosotros los estudiantes, me gustaría ver la opinión y movilización de otros docentes en sus carreras y en este sitio, al parecer los secundarios nos llevan la delantera en muchas cosas, entre ellas en lo tecnológico, porque lamentablemente este espacio no se ha convertido en un espacio de debate. Yo creo sinceramente que nuestros docentes deberían estar junto a nosotros en todo momento apoyando esta movilización y movilizandose con nosotros. Hoy estamos ante un momento histórico, del cual no nos podemos restar, hoy se supone que existen las voluntades de todos los sectores politicos para mejorar la educación chilena, porque hace dos días atrás hemos escuchado a personas como el Alcalde Zalaquet que esta dispuesto y ha asegurado que la derecha chilena esta dispuesta a analizar los temas de importancia, por otra parte los senadores UDI han señalado que ya estaba bueno que el gobierno se pusiera las pilas porque esto se podría haber evitado hace seis meses, bueno también se podría haber evitado desde 1993 si su sector politico hubiese aprobado el proyecto de ley que la derogaba, pero para que vamos a estar con resquemores. No olvidemos que esta ley no es dictada en democracia, y por lo tanto uno de sus amarres es que requiere un quorum calificado para su derogación. Esperemos que hoy exista, al igual que exista una postura y una propuesta que sea mejor que lo que exista.
Animense a participar en este espacioo y si quieren visitar otro espacio más esta el de mi carrera que es http://tsuctmovilizado.blogspot.com, aqui podrán encontrar imágenes de esta gran movilización nacional, algunas reflexiones y enlaces a sitios con contenido fotográfico y de reflexion como la misma ley, estamos trabajando en el para mantener a todos informados.
Por último quiero hacerles extensiva la invitación a que si marchamos cualquiera de estos días lo hagamos de manera pacífica y demostremos, igual que en VAlparaíso, que la causa puede más y que los exaltados sean controlados por nosotros mismos demostrando nuestra madurez como jovenes universitarios.
Sigamos en movilizados y reflexivos por una Educación de Calidad para Todos

Gravatar de Pablo Palet

Pablo Palet
2 de Junio de 2006 a las 8:35 pm    

Jorge:
Valoro mucho que participes en este espacio; también tus reflexiones. Hoy hemos tenido un muy interesante debate sobre las movilizaciones en el auditorio de San Francisco. Creo que esta vez terminaremos este período de movilizacioens con muchos aprendizajes.
Visitaré el sitio de tu carrera.
Pablo.-

Gravatar de Luis Villavicencio Miranda

Luis Villavicencio Miranda
4 de Junio de 2006 a las 11:37 am    

Soy un firme partidario de la desobediencia civil, particularmente en países como el nuestro, de profunda cultura autoritaria, donde la posibilidad de influencia mediante el diálogo sólo está reservada para los más poderosos. Y, por ello mismo, celebro con alegría la capacidad de organización de lo estudiantes secundarios para llevar adelante una protesta, con algunos matices, justa.

Sin embargo, también creo que la desobediencia civil es una herramienta ciudadana que debe administrarse con cuidado y no tiene porque influir en el normal desarrollo de las actividades universitarias. El paro o la toma no tiene porque ser siempre la única opción para protestar, muy por el contrario, cualquier medio reivindicativo debe ser, en principio, compatible con las obligaciones laborales y académicas que cada uno de nosotros tiene. Protestar fuera del horario de clases o de forma que no afecte la vida académica normal, muestra en mi opinión un mayor grado de
compromiso con las demandas legítimas que se están apoyando. Pero, las medidas que entorpezcan el desarrollo regular de las actividades académicas deben ser siempre subsidiarias y sólo para los casos más extremos. Se le hace un flaco favor a la
desobediencia civil si cada vez utilizamos la toma o el paro para protestar. Al final, la trivializamos y le restamos seriedad al peso de las demandas, puesto que todas éstas parecen tener siempre el mismo valor para justificar una toma o un paro.

Siento que se repite en parte algo así, si me permiten la analogía, como el círculo de la pobreza. Mientras otros trabajan para seguir siendo mejores o para llegar a ser mejores, nosotros, sumamos a las difíciles condiciones en las que nos desenvolvemos, nuestra propia incapacidad de aprovechar al máximo los limitados recursos que tenemos. ¿Quién le devolverá a los alumnos las cientos de horas
formativas perdidas durante su carrera por cada toma y paro que se convoca? La universidad, en mi opinión, es el lugar reservado para el ejercicio de la virtud de la excelencia académica y ese debería ser nuestro principal norte. La desobediencia civil dejémosla para nuestro tiempo libre y sólo llevémosla a las aulas cuando sea estrictamente indispensable, no cada vez que tenemos que protestar por algo, incluso por
reinvindicaciones que ni siquiera son del todo propias.

Saludos cordiales,
profesor Escuela de Derecho.

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